novedades
  • No hay categorías

Historia de una derrota (o no tanto)

 

Libro EspinosaAlcaraván, el suplemento cultural trimestral que se distribuye junto con el periódico mensual La Gaceta Independiente, que cubre las comarcas de Tierra de Barros y Zafra-Río Bodión; publica en su último número el artículo titulado Historia de una derrota (o no tanto), escrito por el historiador y director técnico de +magín, José María Lama. Se trata de un comentario sobre Lucha de historias, lucha de memorias. España 2002-2015 [Aconcagua Libros, Sevilla, 2015], la última obra del también historiador Francisco Espinosa Maestre, natural de Villafranca de los Barros.

A continuación reproducimos el texto del citado artículo:

Los libros de Francisco Espinosa son de dos tipos. En algún sitio lo he dicho. Unitarios y fragmentarios. Libros unitarios como La columna de la muerte o La primavera del Frente Popular, entre otros, que exponen un mismo hecho mediante capítulos ordenados cronológicamente. Y libros fragmentarios. Por ejemplo, La justicia de Queipo o Matar al mensajero, colecciones de textos −de escenarios y personajes dispares− agavillados bajo un común denominador. En verdad, a ninguno de estos libros le falta unidad. Unos la tienen explícita y otros a través de un hilo conductor, presente en el ánimo de quien escribe los artículos que, tiempo después, reúne en un volumen conjunto.

La última obra de Espinosa es uno de sus libros fragmentarios: Lucha de historias, lucha de memorias. España 2002-2015 [Aconcagua Libros, Sevilla, 2015]. Son treinta los textos agrupados en este volumen. Algunos, conferencias y artículos en obras colectivas. Salvo dos, ya habían sido publicados de una u otra forma. La mayoría en revistas (10), en obras colectivas (7) o en actas de jornadas (2). También hay dos editados sólo en la versión inglesa de una de sus obras (2). Y, finalmente, son 8 los que corresponden a conferencias y uno que no se había hecho público antes de ninguna forma.

Pero no resta esto interés al volumen, sino que lo acrecienta, porque al reunir estos textos, logra un libro en el que, como todos los suyos, cada pieza responde a un plan unitario. En esta ocasión, la lucha por la memoria histórica en España, en la que él está comprometido desde hace más de treinta años, y sobre la que ha publicado numerosas reflexiones.

No es, por tanto, un libro de historia, sensu stricto, sino un libro sobre la historia, sobre la historia como militancia social e ideológica, sobre el movimiento memorialista y la lucha por la memoria, sobre la resistencia contra quienes propugnan el olvido.

Hay historiadores que no levantan la vista del papel. Que no miran alrededor. Para ellos la historia es la mullida ensoñación que les abstrae del presente o lo justifica. Hay historiadores que pretenden que la objetividad en las ciencias sociales sea similar a la de las ciencias físicas. Que basta con ponerse los guantes. Unos y otros son los mismos. Propugnan la descontextualización y la asepsia. En vez de concebir la historia como una ciencia del cambio social, la utilizan para lo contrario: perpetuar las relaciones de poder y hacer que nada cambie.

No es de esos Francisco Espinosa. Él ha escrito siempre ojo avizor, atento a lo que ocurre en su entorno y a la búsqueda de la explicación ideológica que subyace en toda interpretación histórica, y sabedor de que, en historia, la profilaxis no consiste en alejarse del objeto de estudio. Con ese mismo ánimo, y desde el centro del torbellino, están escritas estas páginas del Espinosa más publicista. En ellas se repasan los hitos de la lucha historiográfica sobre la represión franquista y el ejercicio de ocultamiento de esta represión, el coqueteo con la desmemoria −desde la transición a hoy− del poder democrático, y las relaciones de la izquierda y la derecha con la memoria histórica. Además, se analizan críticamente algunos episodios historiográficos en el País Vasco, Andalucía, Valencia o Badajoz, y se detallan varios de los principales acontecimientos polémicos de los últimos años en torno a memoria histórica, como el proceso del juez Garzón contra los crímenes de la dictadura, que acabó con su carrera en la judicatura. 

Lucha de historias, lucha de memorias. España 2002-2015 es una magnífica crónica de lo que ha supuesto el movimiento de la memoria histórica, en su doble vertiente, historiográfica y popular, y en todas sus derivaciones: históricas, políticas, periodísticas y judiciales.

Cuando el autor me dedicó un ejemplar de su último libro, mencionó en la dedicatoria que el subtítulo podría haber sido “Historia de una derrota”. En eso es en lo único en lo que no estoy de acuerdo. Aunque no para proclamar la victoria, es innegable que algún avance hemos logrado.  El suficiente para, por lo menos, no sentirnos derrotados.  Y una de las evidencias es el reconocimiento general que ha alcanzado el historiador Francisco Espinosa.